Veinticinco. Ese es el número de horas que parece que Theresa Mendoza trabaja cada día. A lo largo de su vida, Theresa no ha dejado de cuidar a los demás y hacer lo que le apasiona. Gracias a su dedicación y esfuerzo, ha tenido una carrera profesional exitosa, criado a dos hijas sanas y felices y ayudado a docenas de pequeños empresarios a hacer sus sueños realidad.
La segunda de ocho hermanos, Theresa Trinidad Mendoza nació en las Filipinas. Recibió un título universitario en Comercio del College of the Holy Spirit en Manila. A principios de los setenta, Theresa inmigró a los Estados Unidos. Primero vivió en la Ciudad de Nueva York y trabajó en el Banco Nacional Westminster en Wall Street como empleada de contabilidad. Debido a su esfuerzo se convirtió en funcionario de operaciones para la División Internacional de Préstamos. En ese entonces conoció a su esposo, Mario Mendoza, un contador de La Habana, Cuba que vino a los Estados Unidos a principios de los sesenta. Mientras trabajaba a tiempo completo, Theresa continuó sus estudios y recibió una Maestría en Administración de Empresas (MBA) en finanzas e inversiones de Bernard Baruch College, City University of NY.
En los ochenta, la familia Mendoza se mudó con su hija, Jennifer, a Colorado para estar más cerca de la familia de Theresa. Después de varios años nació su segunda hija, Jessica. Theresa dejó de trabajar por 20 años para criar a sus hijas. Cuando Jessica estaba en la preparatoria, Theresa decidió regresar a trabajar. La contrataron como asistente de préstamos para pequeñas empresas en la Oficina de Desarrollo Económico de la Ciudad de Denver. Durante los siguientes diez años, la ascendieron tres veces. Actualmente, Theresa supervisa las operaciones diarias del grupo de Inversiones Estratégicas, el cual otorga préstamos financiados por el gobierno federal a empresas nuevas o en expansión. El objetivo del grupo es crear empleos que benefician a personas con ingresos bajos o moderados y revitalizar barrios pobres en Denver.
El equipo del Beehive le pidió a Theresa que nos cuente un poco más sobre ella:
- El momento de mayor orgullo en mi vida: cuando me casé y mis familiares más cercanos (padres y siete hermanos/hermanas) estuvimos juntos después de estar separados por casi diez años. Mi mamá y mi hermano menor llegaron la noche antes del día de mi boda y fueron los últimos que inmigraron a los Estados Unidos.
- Una mujer a quien admiro: mi madre, quien tenía un buen corazón y fue un modelo de conducta excepcional. Era dueña y administradora de una farmacia y le regalaba medicinas a familias pobres que no podían comprarlas. También les daba de comer a las personas enfermas internadas en el hospital de mi tío que quedaba al lado.
- Me inspira: mi suegra. Iba a venirse a los Estados Unidos después de su hijo Mario, pero el gobierno cubano la detuvo y la encarceló por nueve años por defender sus creencias. Era una mujer de principios muy decidida.
- Una de las mejores cosas de ser mujer: amar y cuidar a tus hijos; y ser un modelo de conducta para tu familia y futuras generaciones.
- Algo que hago para que mi vida sea más fácil: saber cómo organizar y priorizar tareas y responsabilidades.
- Lo que más me gusta hacer en mi tiempo libre: leer y ver eventos deportivos.
- Espero que algún día: mis dos hijas tengan éxito en sus carreras profesionales y en sus vidas personales.
- Un consejo que les daría a otras mujeres: den todo de sí en su trabajo y esfuércense para lograr un equilibrio entre su vida familiar y su carrera profesional.
- Algo que me hace sonreír: escuchar historias de proyectos que he financiado que han sido exitosos aunque algunas personas dudaron que podrían salir adelante.
- Algo que me gustaría lograr: ya ha sido un gran logro tener a dos hijas maravillosas que están esforzándose por alcanzar sus metas profesionales y de educación para hacer sus sueños realidad.