
Por Nikol Hasler
Si tiene hijos pequeños, es posible que sea una pesadilla llevarlos con usted al supermercado. Si no tiene a alguien que los cuide mientras usted va de compras, ir con ellos puede ser una experiencia frustrante. Y si tiene más de un hijo, ¡ay ay ay! Todos los chicos le hablan al mismo tiempo, le piden que les compre cosas e inevitablemente ponen artículos en el carrito con más gramos de azúcar que el número de canales que se transmiten por cablevisión.
Como padres, nuestro deber es enseñarles a nuestros hijos lo que necesitan hacer para que sean felices y sanos de adultos. Les enseñamos cómo tratar a los demás, cómo asearse y les pedimos que por favor nos den 5 minutos para no enloquecernos (el último punto es muy importante). Entonces, ¿por qué no les enseñamos cómo hacer las compras?
Hable con sus hijos sobre lo siguiente:
Llevar a los niños con usted a la tienda no tiene que ser difícil. Hasta puede ser divertido. Y si sus hijos se portan bien, cómpreles un dulcecito o algo pequeño en la tienda como premio.