Por Mohammed Soriano Bilal
El hacer que sus hijos desayunen y se vistan antes de salir por la mañana puede sacarle a usted canas verdes. Y el ir y volver de la escuela puede añadir un poco más de locura a su jornada. Aquí puede ver algunas maneras sencillas de hacer que el trayecto a la escuela sea más seguro.
- Haga un plan para caminar: haga un mapa de una ruta segura con la menor cantidad de intersecciones, y camine la ruta con su hijo el fin de semana antes del primer día de escuela. Señale los cruces peligrosos de calles, parques, terrenos vacíos y lugares con poca actividad humana. Lo mejor es que su hijo camine a la escuela con usted u otro miembro de la familia, como un hermano, o con uno o más compañeros de escuela.
- Hable con sus hijos sobre los extraños (antes de la primera semana de escuela): explíqueles lo que significa “extraño”, una persona que ni usted ni su hijo conocen bien. Y mientras su familia encuentra nuevos tipos de extraños, añádalos a la definición. Asegúrese de que sus hijos conozcan los peligros posibles de hablar, aceptar regalos (dulces, juguetes de peluche, aparatos electrónicos, etcétera) y subir en automóviles de extraños.
- No se apresure: no vale la pena poner en riesgo su familia para llegar a tiempo a la escuela o al trabajo. Prográmese, creando un plan para conducir con suficiente tiempo para llevar a su hijo a la escuela y para que usted llegue al trabajo. Recuerde llevar a sus hijos y recogerlos lo más cerca posible de la escuela, y véalos ingresar al local. Y bueno, ¡no se olvide de darles ese besote en frente de todos sus compañeros, que los haga ponerse bien rojos!
- Lleve equipo de protección: si su hijo va a la escuela en bicicleta o patineta, asegúrese de que lleve el equipo de protección adecuado: casco (estándares de seguridad de EE.UU.: CPSC, Snell, ANSI, ASTM), rodilleras, coderas, luces de seguridad y chalecos reflectores. Enséñeles a entender y seguir todas las reglas y señales de tránsito, y a obedecer a los guardias de los cruces de calles.
- No se pare muy cerca del autobús: al tomar el autobús, enseñe a sus hijos a colocarse a por lo menos un metro y medio del borde de la calle y esperar a que el autobús se haya detenido completamente antes de subir. Para evitar caerse al bajar, los niños deben hacerlo por la parte delantera del autobús. Si hay que cruzar una calle luego de bajar del autobús, los niños deben esperar a que el autobús ya haya pasado. Que no se agache si está frente a un autobús, ya que es posible que los conductores no puedan ver a un niño allí cuando arranquen.