Skip to Secondary Navigation Skip to Main Content

Current Domain

US NationalCambiar

Guía para Padres de Familia sobre la Ley “Qué Ningún Niño se Quede Atrás”

Official No Child Left Behind logo

La ley Qué Ningún Niño se Quede Atrás fue aprobada por el Congreso y promulgada por el Presidente Bush en 2001. Los objetivos más importantes de la ley son medir el rendimiento de los estudiantes en cada escuela, proveer asistencia a escuelas con dificultades y ofrecer opciones educativas a padres de familia cuando las escuelas no cumplen con las metas estatales establecidas para los estudiantes en lectura y matemáticas. Aunque los estudiantes de todas las escuelas públicas deben tomar los exámenes, la ley tiene el mayor impacto en las escuelas que tienen un gran número de estudiantes de bajos recursos.

El componente más importante son los exámenes que deben tomar todos los estudiantes para medir su nivel de conocimiento de lectura y matemáticas en la primaria y en la escuela intermedia. Cada estado diseña y administra sus propios exámenes. Los resultados son publicados en los sitios en Internet de los distritos escolares y de los Departamentos de Educación estatales. Los estados y los distritos escolares también tienen la obligación de informar a los padres de familia por escrito sobre los resultados de los exámenes de sus hijos, así como el promedio de su escuela local.

Las escuelas no sólo deben aprobar los exámenes estatales, sino que también deben demostrar Progreso Anual Adecuado (Adequate Yearly Performance - AYP). Para lograrlo, el rendimiento de las escuelas debe mejorar cada año y deben alcanzar metas cada vez mayores. Las consecuencias por no cumplir con los objetivos estatales o por no recibir la clasificación de Progreso Anual Adecuado son más severas en el curso de varios años.

Si una escuela no cumple con los objetivos estatales o no demuestra Progreso Anual Adecuado por varios años consecutivos, ésta deberá desarrollar un plan de mejora, los estudiantes de bajos recursos podrán recibir servicios educativos adicionales, y en algunos casos, los padres tendrán la opción de escoger una escuela con mejor rendimiento para sus hijos. Es posible que las escuelas que no reúnan los objetivos estatales o no reciban la clasificación de Progreso Anual Adecuado por cinco años deban cambiar su plantilla entera, deban cerrar, o pasen a ser administradas por el Departamento de Educación o por una compañía privada.

Si cree que su hijo o su escuela está teniendo dificultades, hable con la maestra de su hijo y el director de la escuela para informarles sobre sus preocupaciones y para hacer un plan para asegurar que su hijo tenga éxito en sus estudios. Si su hijo asiste a una escuela con un gran número de niños de bajos recursos, es posible que pueda participar en programas gratuitos de tutoría y de mentores. Los padres de familia también deben preguntar a su distrito escolar local sobre alternativas, incluyendo escuelas especiales llamadas “magnet” y “charter”. La mejor manera de ayudarle a su hijo a tener éxito es el participar en su educación.

 

2
Promedio: 2 (1 vote)
Su clasificación: Ninguno