Siete características importantes de las escuelas Charter
Las escuelas Charter son escuelas públicas. Las escuelas Charter (texto en inglés) son escuelas públicas que operan sin tener que atenerse a muchas de las normas que regulan las escuelas públicas tradicionales. El estatuto (charter) de cada escuela define a qué estudiantes atiende, así como su misión, programa, metas, métodos de evaluación y cómo medir el éxito de los estudiantes. El estatuto de la escuela es válido por 3 a 5 años, aunque el período puede variar. Los padres de familia pueden enviar a sus hijos a una escuela Charter en vez de la escuela pública que les corresponde dentro del distrito escolar local. Puedes considerar cualquier escuela Charter dentro de tu distrito (o posiblemente fuera del distrito, dependiendo del estado donde vivas).
Las escuelas Charter no pueden discriminar a nadie en el proceso de admisión, pero puede ser difícil ser admitido a estas escuelas. Algunas escuelas tienen gran demanda y a veces usan un sistema de lotería para seleccionar a los estudiantes. Infórmate sobre la posibilidad de que admitan a tu hijo antes de presentar una solicitud.
Las escuelas Charter ofrecen más oportunidades para pensar en forma creativa. Como las demás escuelas públicas, las escuelas Charter deben cumplir con normas importantes de educación del estado, pero hay varias regulaciones que no tienen que cumplir. Este mayor control y flexibilidad de las escuelas Charter les permite responder mejor a las necesidades de los estudiantes. Aunque deben demostrar progreso académico, pueden usar diferentes métodos para ayudar a los estudiantes a alcanzar un nivel alto. El nivel de independencia de la escuela varía dependiendo de las normas del estado.
No todas las escuelas Charter son iguales. Algunas escuelas Charter ofrecen sus servicios a grupos específicos, tales como estudiantes con problemas de aprendizaje o de comportamiento. Algunas ofrecen programas académicos o de arte. Algunas usan métodos diferentes, tales como bloques temáticos, y otras no tienen un enfoque específico, siendo simplemente una alternativa a las escuelas públicas regulares.
Por lo general, en zonas urbanas las escuelas Charter sirven a estudiantes con bajos recursos o grupos de minorías. Sin embargo, la composición de las escuelas es diferente en cada comunidad.
Las escuelas Charter son administradas por diferentes grupos. Pueden ser administradas por empresas, padres de familia, maestros, organizaciones de base comunitaria u organizaciones sin fines de lucro. Las escuelas pueden ser establecidas por un grupo y después ser transferidas a otro. Cuando esté investigando una escuela Charter, asegúrese de enterarse de quién la fundó y quién la está administrando. Infórmese sobre su filosofía y su situación financiera.
La mayoría de las escuelas Charter son nuevas. El movimiento de las escuelas Charter comenzó en los 1990 y ha crecido rápidamente. Las escuelas son pequeñas y por lo general hay menos estudiantes en cada clase en comparación con las escuelas públicas regulares.
Actualmente 40 estados, el Distrito de Columbia y Puerto Rico han autorizado las escuelas Charter. Más de 1 millón de estudiantes están inscritos en más de 3,5000 escuelas Charter.
Las escuelas Charter no siempre producen mejores resultados académicos que las escuelas públicas regulares. Algunos estudios muestran que los estudiantes de las escuelas Charter han avanzado más en sus estudios, pero otros estudios muestran lo opuesto. Las normas y los exámenes que miden el rendimiento de los estudiantes varían dependiendo del estado. Eso impide que se puedan comparar las escuelas o se llegue a una conclusión a nivel nacional.
Algunos padres de familia que escogen escuelas Charter para sus hijos le dan más importancia al tamaño de la escuela y a la atención individualizada que a los resultados académicos.
Las escuelas Charter reciben financiación del estado. Como para las otras escuelas públicas, la financiación del estado se calcula en base al número de estudiantes que asisten a cada escuela. Las fórmulas varían dependiendo del estado y del distrito escolar. En algunos estados, tales como Alaska, Colorado, Minnesota y Nueva Jersey, las escuelas Charters no reciben el mismo nivel de financiación que otras escuelas públicas. Otros estados, como California, proporcionan fondos adicionales para cubrir costos iniciales y de instalaciones.
Muchas escuelas Charter tienen programas grandes que no reciben financiación completa del estado o del distrito escolar. En algunos casos, solicitan subvenciones u otro tipo de donaciones. El gobierno federal también tiene fondos disponibles para establecer escuelas Charter.
Puede ser difícil obtener suficientes fondos para construir las instalaciones de nuevas escuelas. Algunos distritos proporcionan las instalaciones para las escuelas o los fondos para la construcción. Aún así, las escuelas Charter frecuentemente se cambian de ubicación varias veces. Si está considerando una escuela Charter, infórmese sobre las instalaciones y pregunte si existe la posibilidad de que la escuela se tenga que mudar.
Las escuelas Charter pueden ser clausuradas. La escuela Charter es aprobada y evaluada por una agencia (Authorizer). Dependiendo del estado, las agencias pueden consistir en juntas de escuelas Charter, juntas escolares o universidades. Las leyes en cada estado varían, pero las escuelas Charter pueden ser clausuradas por tres razones principales:
No pueden reclutar suficientes estudiantes
No tienen instalaciones fijas
No pueden administrar sus finanzas adecuadamente
Pida la copia más reciente del informe de rendimiento (performance report) de la escuela. Algunas agencias realizan evaluaciones muy completas, así que ésta puede ser información muy importante sobre la sostenibilidad de la escuela a largo plazo.