En un mundo ideal, ningún estudiante necesitaría equilibrar trabajo y estudios. Pero la realidad es que el estudiante promedio en los Estados Unidos necesita dinero para poder pagar su comida, renta, cuentas de teléfono, entretenimiento y otras responsabilidades financieras. Es común que los estudiantes trabajen. Y estudiar para los exámenes, escribir trabajos y mantenerse atento en el trabajo al mismo tiempo puede ser agotador. Estos son algunos consejos que te pueden ayudar a equilibrar el trabajo y los estudios:
- Observa la realidad. Desde el primer momento mira con realismo todos los deberes que tienes en tus estudios, y luego escoge un empleo adecuado. Recuerda que tu educación es lo más importante, aún cuando el trabajo te ofrezca experiencia invalorable. ¿Todas tus clases son por la mañana? Escoge un trabajo por la tarde o la noche. ¿Algunas clases son por la mañana y otras por la noche? Busca un trabajo con horario flexible.
- Organízate. El primer día de cada clase debes recibir una programación de trabajos y exámenes. Marca esas fechas en tu calendario para que sepas con anticipación cuándo necesitarás hacer investigación, estudiar, etcétera. Si tienes un teléfono con calendario, ponle una alerta para que te avise una semana o dos antes de los exámenes y entregas de trabajos.
- Trabaja en tu tiempo libre. Si tienes espíritu emprendedor, piensa en maneras de ganar dinero con tu talento y habilidades. ¿Eres buena cortando pelo? También puedes dar clases particulares, lecciones de música o hacer manicures. Si es legal, hazlo.
- Encuentra un trabajo en el campus. Es una manera conveniente de ganar dinero. Lo más probable es que puedas caminar desde las clases o tu dormitorio (si vives en el campus) al trabajo. Consulta en tu oficina de ayuda financiera sobre el programa de empleo-trabajo (Work-Study) que se ofrece a estudiantes que necesitan ayuda económica.
- Comunícate. Informa a tu empleador sobre tus obligaciones de estudios. En algunos casos, los jefes tienden a ser indulgentes con los estudiantes que trabajan. De ser necesario, habla con tus profesores y compañeros de clases sobre las responsabilidades de tu trabajo, pero no esperes que te libren de tus obligaciones de estudios ni que te extiendan las fechas límites porque trabajas.
- Maneja tu estrés. Trabajar y estudiar en la universidad es un reto, pero no dejes que ocupen toda tu vida. Encuentra maneras saludables de aliviar tu estrés, como correr, caminar o practicar deportes cada semana. Pon un DVD de yoga o ve al gimnasio de la universidad cuando tengas una hora libre. Pasa tiempo con tus amistades y aleja con buen humor el estrés.
- Sé flexible. No temas el hacer ajustes si resulta ser demasiado. Es decir, puedes cambiar de empleo, trabajar en otro turno o tomar una clase en otro semestre en que se ofrezca.
Se puede equilibrar los estudios universitarios y el trabajo. Sólo recuerda el planificar bien y mantenerte enfocado.