Skip to Secondary Navigation Skip to Main Content

Current Domain

US NationalCambiar

en esta sección

Sponsored by:

 

Historia de Jennifer, Bancarrota

Durante una década, no tuve trabajo continuo. Me habían dado tantas tarjetas de crédito que pensé que nunca se me iba a acabar el dinero. Sin importar cuánto gastara, las compañías de tarjetas de crédito seguían aumentando mis límites de gastos. Ya pagaría algún día, estaba segura de eso.

 

Estuve aguantando todo lo que pude, pero finalmente dejé de hacer un pago y mis tasas de interés saltaron a 25.99 por ciento y 29.99 por ciento. Yo sabía que no iba a vivir del crédito por siempre, pero nunca pensé que lo inevitable iba a llegar. De pronto, tenía llamadas telefónicas frecuentes de cobradores de créditos, no sólo a mi teléfono, sino también a los números de mis familiares. Era una situación horrible, y yo sabía que tenía que hacer algo para salir de allí.

 

Hablé con varios asesores de crédito, todos los cuales fueron serviciales; pero yo tenía una deuda demasiado grande que pagar, sin importar qué tan baja fuera la tasa de interés. No tuve otra opción que declararme en bancarrota personal y conseguir otro empleo. Aprendí lo valioso que es el mantenerse en control de los gastos. El plan de “compre ahora y preocúpese por pagar mañana” no es para nada un plan, es en realidad una trampa. Tendré que vérmelas con las consecuencias de mis acciones por lo menos durante la próxima década; pero sé que nunca voy a volver a ponerme en esa situación.

0
No votes yet
Su clasificación: Ninguno