
Hoy en día el salir adelante y vivir mejor nos está costando mayor esfuerzo, lo que nos puede llevar a concentrarnos en el trabajo hasta el punto de no prestarle mayor atención a la vida familiar. Una buena alimentación, la vestimenta adecuada y una vivienda que disponga de las cosas necesarias para el bienestar son vitales; pero que sus hijos crezcan con salud, desarrollen su inteligencia y se hagan buenas personas no se puede comprar con dinero. Los cuidados, atención, cariño y paciencia que su niño merece por parte de usted como padre o madre le pueden ayudar a lograrlo.
Cultivar buenas relaciones con nuestra familia cercana nos rendirá frutos toda la vida:
En la vida agitada de hoy, vale la pena hacer el esfuerzo de encontrar un tiempo que comparta toda la familia, ya que son momentos que ayudan a que ésta se mantenga unida y proveen una espacio favorable para que sus miembros se sientan seguros y confiados.
Por lo general, las actividades y rutinas familiares tienen un impacto positivo en la personalidad del niño y en sus relaciones con sus padres. Hay muchas oportunidades para compartir un momento, entre otros:
Pasar tiempo con sus niños, especialmente durante los primeros cuatro años de vida, que son los más importantes en el desarrollo su personalidad, es mejor inversión que gastar mucho tiempo tratando de ganar dinero para comprar algo.
La vida de hoy también hace que el mantener un estilo de vida saludable sea todo un reto para las familias. Y no se trata de un problema de dinero, sino de las presiones que nos presenta la publicidad y la sociedad para adoptar hábitos dañinos para la salud. De los padres depende el reforzar los buenos hábitos de alimentación y actividad física en los niños.
La Academia de Pediatría de los Estados Unidos (American Academy of Pediatrics) recomienda que los niños no pasen más de una hora, o máximo dos horas al día frente a pantallas, lo que incluye el televisor, la computadora, vídeos y videojuegos. Es mucho mejor que empleen el tiempo libre en una actividad física.