
Mantener a los niños saludables puede parecer todo un reto en la situación económica actual, sin embargo un buen estilo de vida puede prevenir muchas enfermedades. La buena noticia es que ¡no cuesta más!
Las dos estrategias principales son: alimentarse adecuadamente y mantenerse físicamente activo. Comer demasiado, comer productos procesados y moverse poco pueden engordar a su niño y de paso dar inicio a una variedad de problemas de salud que duran toda la vida. Los amigos de sus hijos, la televisión y las revistas influyen en sus preferencias de comidas y de actividad física, prefiriendo a menudo ir a restaurantes de comida rápida, o divertirse con la computadora o vídeo-juegos en lugar de salir a jugar o hacer deportes. Los anuncios tratan de convencer a los niños para que elijan comidas grasosas, o bebidas y cereales llenos de azúcar. Cuando los padres ayudan a sus hijos a reconocer estas presiones, es más probable que ellos prefieran las opciones más saludables.
Alimentarse adecuadamente:
Para fomentarles buenos hábitos de alimentación, ofrézcales una amplia variedad de alimentos. A veces puede ser difícil que un niño acepte un alimento nuevo; pero hay que tener paciencia y pedirle que lo vuelva a probar en otras oportunidades. Por otro lado, no es recomendable exigirle a un niño que coma cuando no tiene hambre, ya que esto puede llevarle a adquirir malos hábitos de alimentación. Si su hijo va a la escuela es conveniente que se informe sobre qué sirven en la escuela en el desayuno y la comida, para ver si es mejor que lleve una lonchera.
No olvidemos que alimentar a un niño no consiste sólo en darle nutrientes. Ya se trate de alimentar a un bebé o de comer en familia, se puede aprovechar el momento para fortalecer los lazos familiares.
Actividad física constante:
Mientras más tiempo pasen sus niños frente al televisor o la computadora, más sedentarios serán. Lo ideal es que tengan al menos una hora diaria de actividad física moderada, como caminar rápido, montar bicicleta, saltar a la cuerda o practicar algún deporte. Usted dará un buen ejemplo si sale con ellos a caminar después de cenar, o a montar bicicleta durante el fin de semana. Se puede enseñar a los niños lo divertido que es ser activo a través de una variedad de actividades familiares, mejor aún si usted demuestra que disfruta la actividad. También puede inscribirlos en actividades en un centro recreativo comunitario o en clases de un deporte que les guste. Y si su vecindario es bueno para caminar, disfrute de los beneficios del transporte activo a la escuela.