
Datos de los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades muestran que el índice de obesidad en los niños de los Estados Unidos se ha duplicado en los últimos 10 años, y esta tendencia se está observando en otros países alrededor del mundo. Un estudio publicado en la prestigiosa revista Pediatrics (Pediatría) afirmó que aunque hay muchos factores que contribuyen al aumento de la obesidad, una de las causas es el consumo de bebidas y jugos de fruta con un alto contenido de azúcar.
Los niños en Estados Unidos consumen un promedio de 24 onzas de bebidas endulzadas por día, lo que les suma una abundante cantidad de calorías y pocos nutrientes. La mayoría de las bebidas endulzadas contienen de 100 a 150 calorías por 12 onzas, lo que significa que tan solo una toma diaria agrega 54,000 calorías al año. Esa es la cantidad de calorías que hay en 15 libras de peso corporal.
Recientemente, más investigaciones comprobaron que actualmente los niños y adolescentes entre las edades de 2 a 11 años consumen un 20 por ciento más de bebidas y jugos de fruta endulzados que entre los años 1988 y 2004, y que el 3 por ciento corresponde a niños entre 2 a 5 años de edad. Se calcula que los niños menores de 5 años beben 30 calorías más por día a causa de las bebidas endulzadas, por encima del nivel nutricional recomendado por los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades. Un dato muy interesante es que el mayor consumo de estos jugos endulzados ocurre en las escuelas.
Los expertos recomiendan solamente de 4 a 6 onzas de bebidas y jugos de fruta con un alto contenido de azúcar en el caso de niños de 5 años y menores. Por otra parte, los pediatras no recomiendan dar jugo a los bebés hasta después de los 7 meses de edad.
Artículo cortesía de Todobebé