
Es fácil dejarse tentar por la publicidad, los precios y la comodidad de las comidas de los establecimientos de comida rápida y de los restaurantes de cadena, así como de las botanas (snacks) en venta. Pero usted, como consumidor, en lugar de beneficiarse, acabará gastando mucho dinero en atención médica para los problemas de salud que acarrea la comida chatarra.
La mayor parte de estas comidas están diseñadas para que al vendedor le cueste lo mínimo el satisfacer el apetito del cliente, y de ese modo obtener muy buenas ganancias. Por eso se les conoce como comida chatarra. Aunque son comestibles y llenan el estómago, no alimentan, pero sí dañan la salud. Su popularidad ha crecido de la mano con el aumento de la obesidad y de los casos de enfermedades tales como la diabetes
, enfermedades del corazón y el cáncer. Estas comidas contienen:
Por otro lado, las botanas y comida chatarra que vienen en empaques y recipientes desechables crean mucha basura que no se puede reciclar y hace crecer los ya enormes rellenos sanitarios.
Aunque lo más sano sería no comer fuera, no tiene que privarse de hacerlo si sabe qué comidas evitar, o si las consume en la menor cantidad posible. Si la tentación es demasiado grande, puede consumir algo de su ‘chatarra” favorita de vez en cuando, sin hacer de su consumo un hábito frecuente.