
En la vida diaria se presentan muchas oportunidades para comer en la calle. Comer fuera es divertido, una oportunidad de saborear algo diferente a lo que se acostumbra en casa. Pero para que la experiencia sea realmente positiva, vale la pena elegir en forma inteligente a dónde ir y qué comer, de modo que proteja su salud a la vez que ahorra dinero.
La comida rápida no es balanceada ni variada. Por ejemplo, hay mucho maíz en una combinación: la soda es endulzada con jarabe de maíz, la carne de las hamburguesas es de vacas alimentadas con maíz (no con pasto), los pollos son alimentados con maíz, las papas
se fríen en aceite de maíz y el pan fue hecho con jarabe de maíz.
Sin embargo, en los establecimientos de comida rápida usted puede elegir algunas opciones menos dañinas que la mayoría del menú, que se pueden consumir con moderación, ya que todo exceso engorda. Entre las opciones más aceptables se encuentran:
Si usted se informa sobre el contenido de calorías, grasa, azúcares y sodio en los establecimientos de comida rápida, hará la mejor elección. Aquí puede consultar sobre algunos:
Tenga especial cuidado de evitar:
Tenga en cuenta que todos estos productos engordan muchísimo.