Para una mejor alimentación y un menor riesgo de obesidad, conviene comer menos en la calle y preparar más comidas caseras. Y qué mejor opción que la rica y variada cocina latina, con sabores largamente probados y aprobados, con buenos ingredientes y muy pocos productos procesados. Incluso los platos que tienen mucha grasa se pueden adaptar y preparar en versiones más saludables que también quedan ricas. Algunos consejos para que sus comidas caseras le traigan más salud y bienestar:
- Reduzca la cantidad de grasa al cocinar, sin eliminarla totalmente. Cocine con aceite de oliva y de canola en vez de usar grasas sólidas como la manteca o el aceite de palma. Un poco de grasa es necesario, especialmente para los niños menores de 2 años.
- Trate de servir sopas que contengan muchas verduras y frijoles.
- Varíe las comidas, es más saludable y menos aburrido.
- Fíjese en el tamaño de las porciones que sirve. Si en su casa están comiendo porciones grandes, redúzcalas poco a poco. El servir de más fomenta el comer de más, y nos pone gordos.
- Trate de comer despacio. Al cerebro le toma aproximadamente 15 minutos enterarse de que el estómago está lleno.
Acostúmbrese a comer alimentos saludables, a la vez que promueve buenos hábitos en casa:
- Para tener un buen desempeño durante el día hay que desayunar. El desayuno da a sus hijos la energía que necesitan para aprender en la escuela.
- Trate de mantener un horario constante y un área designada para las comidas y botanas.
- Tenga siempre botanas saludables en casa, como frutas (frescas y secas) y yogurt bajo en grasa. Puede comer una o dos entre las comidas principales. Evite las botanas procesadas y saladas.
- Limite la cantidad de sodas y bebidas dulces. Es mejor que enseñe a su familia a beber más agua o leche baja en grasa.
- Prepare alimentos al horno, al vapor o a la parilla, en lugar de fritos.
- Limite la cantidad de azúcar agregada en los productos. Escoja cereales con poca o ninguna azúcar.
- Elija y prepare alimentos con contenido moderado de sal.
- Haga que la familia participe en las compras del mercado y en la preparación de las comidas. Así estará guiándola en la selección de alimentos, en vez de imponérselos.
Recuerde: las comidas caseras son la mejor elección, ya que usted tiene control absoluto sobre los ingredientes y sus cantidades.