La cena es una de las pocas oportunidades en el día para que se reúna la familia. El cenar juntos refuerza el vínculo familiar, además de traer varios beneficios para la salud. De acuerdo con estudios científicos, los niños que cenan regularmente con sus familias tienen:
- una mejor alimentación, y corren menor riesgo de tener sobrepeso
- menor propensión al consumo de cigarrillos, alcohol y drogas
- índices menores de depresión, mejores grados en la escuela y se sienten estimados por sus padres.
La cena brinda un ambiente propicio para conservar las tradiciones familiares y culturales, y con ello buenos hábitos alimenticios que no conviene reemplazar con novedades poco saludables. También es un momento favorable para que los miembros de la familia hablen de lo que les sucede durante la jornada diaria, intercambien ideas y comenten acontecimientos.
Maneras fáciles de hacer mejor su cena familiar
- En lo posible, la cena debe realizarse con toda la familia, en un lugar designado para comer y con un horario constante. Debe durar por lo menos unos 30 minutos. No se sienta culpable si no puede tener cenas familiares todas las noches; pero hay que tratar de hacerlo.
- Haga que todos participen. Los niños pueden poner la mesa e incluso ayudar en la cocina, para que sea un trabajo en equipo.
- Acompañe algunos alimentos con las tradiciones y cultura de la familia. Mientras se cocina y se come, cuente cómo en su familia o en su lugar de origen se hacía esa comida en días especiales.
- La cena familiar debe ser un momento agradable. Las críticas negativas y los temas desagradables no son apropiados en la mesa. Haga que los niños participen en la conversación.
- Añada diversión y, de vez en cuando, algún detalle especial, como escribir el menú en una pizarrita cuando toca la comida favorita de los niños. O puede encender una vela y servir leche, jugo o agua en copas de plástico. Cree pequeños rituales, como por ejemplo los “jueves de tacos”, sirviendo tortillas de maíz e ingredientes saludables de su preferencia, para que cada uno cree su propio plato.
- Para animar más la cena, haga juegos de palabras, adivinazas, o que se cuenten chistes. ¡Apague el televisor!
- O puede tener una cena tranquila y relajante, si es lo que mejor le va a su familia.