Muchos adultos disfrutan el tomar un trago de vez en cuando. Una cantidad moderada de vino, uno o dos vasos al día, puede incluso reducir el riesgo de tener una enfermedad cardiaca. Pero beber demasiado puede herir a las personas a su alrededor y le puede costar la vida.
El alcohol afecta la habilidad motriz, el criterio y el autocontrol. Manejar bajo la influencia del alcohol y consumir alcohol durante el embarazo es muy peligroso. El beber demasiado puede causar hemorragias en el estómago y en el esófago (el tubo que va de la boca al estómago), impotencia, daño al cerebro y al sistema nervioso, y pérdida de la memoria.
Algunas personas no pueden dejar de beber después de uno o dos tragos. Muchos alcohólicos están deprimidos y toman para olvidar sus problemas y pasar un buen rato. Los alcohólicos tienen más posibilidades de perder el empleo y de quedarse sin hogar que las personas no alcohólicas.
¿Cuáles son los síntomas del abuso del alcohol?