Skip to Secondary Navigation Skip to Main Content

Current Domain

US NationalCambiar

Desde el calentamiento hasta los estiramientos

Es probable que usted sepa que es importante hacer ejercicios de calentamiento, estiramiento y de bajar el ritmo, durante su sesión de ejercicios. Pero si no lo hace, usted no está solo. Con frecuencia estas prácticas son pasadas por alto o se postergan indefinidamente. Es hora de que cambie de idea respecto a los beneficios para la salud que trae el añadir estos importantes elementos a cualquier actividad física que usted realice. A continuación verá qué hacer y qué no hacer, como ayuda para mantenerse flexible:

El mejor calentamiento
Para su calentamiento, lleve a cabo una versión menos vigorosa de su actividad por cinco minutos al principio de su sesión. Por ejemplo, si piensa hacer caminata rápida, haga su calentamiento con un paseo corto. O haga unos saltos con tiro a la canasta y una o dos vueltas moderadas alrededor de la cancha, antes de comenzar a jugar vigorosamente un partido de baloncesto.

Lo básico de los estiramientos
Ya que el estirar músculos fríos puede causar lesiones, es mejor calentarlos antes de comenzar a estirarse. La mayor parte de personas no invierte ni un minuto en estirarse porque tienen prisa por empezar con el ejercicio cardiovascular y/o levantar pesas. Pero dese tiempo. El reservar de 5 a 10 minutos de su rutina de ejercicios para estirarse le traerá muchos beneficios:

Se reduce el riesgo de lesiones

Mejora la postura y el rendimiento

Mejora la coordinación

Se atenúa el dolor muscular

Mantenerse flexible
El estiramiento es además la mejor manera de mantener el cuerpo flexible, especialmente los músculos que están contraídos debido a mala postura, uso excesivo, etcétera. Usted debe tener como objetivo el trabajar su flexibilidad por lo menos de 5 a 10 minutos durante cada sesión de ejercicios. Añádalo al final de su rutina y funcionará como una manera de bajar el ritmo y como un momento de reflexión, relajamiento y alivio luego del ejercicio.

A continuación verá tres movimientos clásicos para ayudarle a estirarse, relajarse y aumentar su flexibilidad. ¡Suéltese!

Estiramiento de los costados: de pie, abra las piernas a una distancia igual que el ancho de sus hombros. Estire un brazo sobre su cabeza y llévelo hacia el lado opuesto a ese costado de su cuerpo. Mantenga las caderas en su lugar y sus hombros alineados con su cuerpo. Mantenga la posición por 10 segundos y luego repita el movimiento en el otro lado de su cuerpo.

Levantamiento de rodilla: de pie, apoye la espalda en una pared. Mantenga la cabeza, caderas y pies en línea recta. Llévese una rodilla al pecho y mantenga la posición por 10 segundos. Luego hágalo con la otra pierna.

Flexión de pierna: de pie, flexione su pierna derecha tratando de que su talón toque su nalga. Jale su pié hacia la nalga con su mano de derecha. Mantenga la posición por 10 segundos y haga el mismo estiramiento con la pierna y mano izquierdas.

Para un mejor estiramiento

No haga movimientos de rebote. Esto puede jalarle un músculo. Más bien, trate de mantener una posición cómoda, sin dolor, hasta que usted sienta un tirón suave.

Mantenga cada movimiento de 15 a 30 segundos. Intente respirar profundamente unas cuántas veces durante cada estiramiento. Usted combinará beneficios de flexibilidad al largo plazo con un poco de relajamiento.

Varíe. Todo momento es bueno para estirarse una vez que usted ha calentado su cuerpo. Pruebe estirarse en medio de sus ejercicios de resistencia o mientras espera que se desocupe una máquina de ejercicio cardiovascular.

Expanda su mente. Pruebe una clase de yoga o Pilates en la YMCA de su área o en su centro comunitario. Ambas clases ofrecen grandes beneficios de flexibilidad.

 

3.5
Promedio: 3.5 (6 votes)
Su clasificación: Ninguno