Por Katia Murillo-Valdez
El abuso doméstico, ya sea físico, sexual y/o emocional, afecta a miles de mujeres en los Estados Unidos. Las víctimas que son inmigrantes indocumentadas pueden pensar que escapar de una situación de abuso es especialmente difícil cuando creen que no tienen derechos, voz ni salida. Pero las mujeres inmigrantes que son víctimas de abuso doméstico sí tienen derechos y pueden encontrar ayuda.
Retos que enfrentan las mujeres inmigrantes indocumentadas que son víctimas de abuso doméstico:
- Aislamiento: un abusador puede limitar el contacto de su víctima con otras personas, cortar su comunicación con familiares y amistades en su país de origen y evitar que haga nuevas amistades. Ya que una mujer indocumentada no puede conseguir un empleo legalmente, el abusador puede controlar fácilmente el dinero y limitar su acceso a alimentos y otros recursos. Es posible que ella tampoco tenga acceso a cuentas bancarias.
- Lenguaje y barreras culturales: las mujeres inmigrantes que son abusadas pueden no tener la oportunidad ni la autorización para aprender a hablar, leer o escribir en inglés, lo que puede limitar sus opciones para buscar ayuda. Es también más fácil para un abusador mentirle a una víctima que no habla inglés respecto a su situación como inmigrante, para así mantenerla asustada y dependiendo de él. En algunas culturas, la violencia física por parte del esposo puede verse como algo normal.
- Amenazas: un marido abusivo puede amenazar con quitarle a los niños a la víctima o entregarla a las autoridades para que la deporten, o intimidarla destruyendo sus documentos.
- Falta de información y miedo a las autoridades: las víctimas pueden creer que las autoridades no harán valer las leyes para proteger a personas indocumentadas, y que no tienen derecho a una orden de alejamiento. Tal vez piensen que un policía puede encarcelarlas o deportarlas. También pueden tener la impresión equivocada de que sólo se puede disponer de los servicios o la ayuda si es que ha habido violencia física entre la pareja. Los abusadores pueden convencer a sus víctimas de que el abuso no es un delito.
Derechos de las mujeres indocumentadas que son víctimas de abuso:
Las mujeres indocumentadas que sufren o han sufrido abuso doméstico deben saber que el abuso es un delito, y que la ley protegerá sus derechos, sea cual sea su situación inmigratoria. La Ley de Violencia Contra las Mujeres (Violence Against Women Act - VAWA) da protección especial a víctimas de un esposo abusivo que es residente permanente o tiene la nacionalidad de los Estados Unidos, de modo que una esposa abusada pueda solicitar la residencia, sin importar cómo haya entrado al país. Las víctimas que no están casadas con un ciudadano o residente permanente de los Estados Unidos pueden cumplir con los requisitos para una visa U.
Qué debe saber usted, si es una mujer indocumentada y su esposo abusivo es un ciudadano o residente permanente de los EE.UU.:
- Usted merece ayuda, y tiene derecho a recibir los mismos servicios que las víctimas nacidas en los Estados Unidos. Puede llamar a la policía, ir a un refugio, solicitar fondos de asistencia para víctimas y pedir una orden de alejamiento (restraining order). Usted no tiene que revelar su situación inmigratoria para recibir estos servicios, y es muy probable que no le pregunten. Las agencias que dan servicios a víctimas de delitos no requieren que usted sea residente permanente ni que tenga una visa válida para que la ayuden.
- Aunque su esposo abusivo le diga que va a hacer que la deporten si usted llama a la policía, es casi imposible que él pueda cumplir esa amenaza. Las autoridades de inmigración no actúan en respuesta a llamadas de una persona que reporta a un indocumentado. Y recuerde que bajo la ley federal de los EE.UU., una mujer inmigrante tiene derecho a abandonar su esposo abusivo y solicitar una visa o la residencia permanente por ella misma. En el refugio de mujeres de su localidad le pueden explicar cómo hacerlo.
- Pídale a alguien que la acompañe cuando hable con la policía y otros trabajadores de casos de crisis. Esto le ayudará a sentirse más segura y reducirá la probabilidad de que algún funcionario la trate mal o que se ignoren sus necesidades, aún si la persona que la acompaña no habla inglés. Si la persona que la maltrata la mantiene aislada, pida ayuda a sus vecinos, al padre o pastor de su iglesia o a un maestro o maestra de sus hijos. Usted no tiene que contarles todo lo que le pasa para que le ayuden.
IMPORTANTE: Cuando el abusador no es su esposo y/o no es un residente permanente o ciudadano de los EE.UU:
Usted puede seguir la mayor parte de los consejos cuando no se requiere que la victima esté casada con un residente permanente o ciudadano de los EE.UU.; pero usted tiene que tener más cuidado, para asegurarse de no correr el riesgo de ser deportada:
- Vaya primero a un refugio para mujeres. Las agencias que dan servicios a las víctimas de este delito no requieren que usted sea una residente permanente ni que tenga una visa válida para que la ayuden. Allí le dirán qué pasos debe seguir para escapar el abuso de manera que no corra el riesgo de ser deportada.
- Pídale a alguien que llame a la policía por usted. Esta persona puede llamar a la policía local y explicar la situación de usted sin darles su nombre, y preguntar qué harán en caso de que usted denuncie el maltrato sin tener documentos legales.
Si usted está en peligro, llame inmediatamente al 911. WomensLaw.org ofrece consejos e información sobre cómo dejar su casa sin corer peligro, y además responde algunas preguntas sobre temas de inmigración.
*La información en este artículo no constituye asesoramiento legal ni se debe usar como reemplazo del asesoramiento de un abogado.
Artículo revisado por Fatma Marouf, profesora asociada de derecho, Universidad de Nevada en Las Vegas